Autocuidado, Estrés y ansiedad

Actitud ante el síndrome post vacacional

Las vacaciones llegan a su fin, es lógico sentir añoranza, tristeza y desencanto, pero no debemoscaer en el síndrome post vacacional y hacer un drama desmesurado del regreso de la cotidianeidad. Como siempre y como en todo, la actitud es la clave.

Superar el síndrome post vacacional (tan común en nuestros días) no siempre es fácil, pero como siempre, la solución debe de salir de nosotros. Una de las actitudes que más puede ayudarnos, es mirar atrás satisfechos y con un agradable recuerdo de haber disfrutado a tope, agradeciendo la oportunidad que hemos tenido de desconectar y disfrutar de unos días para nosotros mismos. En esta faceta de la vida como en todas, el autocuidado y vivir en salud nos ayudaran, a ser más felices y superar mejor los obstáculos de la vida.

Algo que nos ayudará también muy positivamente, es el hecho de reincorporarnos paulatinamente a la rutina y ante todo y sobre todo tener presente que se abre ante nosotros una nueva etapa posiblemente cargada de nuevas posibilidades. Debemos motivarnos con todo aquello que nos guste y no olvidar que el hecho de volver al trabajo, al reloj y a la rutina no significa que no se pueda disfrutar día a día de pequeñas grandes cosas. Para ello está en nuestras manos el reservarnos todos los días un pequeño tiempo para nosotros, momentos de relajación y disfrute en medio de las actividades, programar y planificar nuestros momentos de ocio y desconexión.

Síndrome post vacacional y buena actitud

El síndrome post vacacional se para desde dentro

Está claro que poner un “break” en nuestras vidas es necesario: oxigenarse, coger fuerzas, volver a reencontrarse con uno mismo y recuperar la ilusión, despejar la mente; pero teniendo en cuenta que esto debe servirnos para afrontar la rutina con ánimo, valentía, con otro carácter y otra forma de ver las cosas y entender la vida.

El alma no sabe de vacaciones, así que sigue alimentándola diariamente

De todos modos, estas pausas como digo, deben formar parte de nuestras rutinas y no esperar ansiosamente un periodo vacacional como si el resto de los días de nuestra vida no contaran para ser felices. Es evidente que cada día es una nueva oportunidad, son nuevas opciones y nuevas vivencias.

En cualquier caso la rentrée ya está aquí, y todo será mucho más fácil si sabemos divisar nuevos retos, si nuestra actitud es positiva, si afrontamos la vida con ganas, compromiso e ilusión;  evitando el estrés y la ansiedad y sabiendo dar las gracias por recibir una nueva etapa, que además de obligaciones también contiene días de asueto, fines de semana y momentos a diario para disfrutar de aquello que nos guste. En nuestra mente está la misma esencia cuando estamos de vacaciones y cuando no.

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