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Resistencia a los antibióticos, una amenaza para la salud pública

La resistencia a los antibióticos que durante casi 80 años han salvado millones de vidas gracias a su capacidad para matar bacterias y convertir enfermedades mortales en simples molestias, están perdiendo esa facultad.

Los antibióticos, descubiertos en el siglo pasado, son poderosos medicamentos que se utilizan para combatir infecciones de bacterias y otros microbios. Hoy son el cimiento de la medicina moderna y es difícil imaginar un mundo sin ellos. Hemos abusado enormemente de este gran logro y ello ha derivado en un problema de resistencia a los antibióticos de las bacterias.

¿Cuántas veces hemos tomado un antibiótico por nuestra cuenta, cuando en realidad no hubiera sido necesario?

Los antibióticos sólo curan infecciones producidas por bacterias y la gran mayoría de las infecciones que cualquiera de nosotros sufre están producidas por virus, frente a los que los antibióticos no sirven de nada. Los ejemplos más típicos son la gripe o el catarro común.

Con cada infección que tratamos sin necesitar estos fármacos, con cada tratamiento que no tomamos como se indica, estamos haciendo cada vez menos eficaces a estos fármacos. De hecho, la resistencia a los antibióticos está siendo considerada ya una de las mayores amenazas para la salud del siglo XXI.

Si presenta una enfermedad que le sugiera una infección, no lo dude, consulte a su médico. Sólo él, después de una exploración profunda, está capacitado para decidir si esta infección se cura o no con antibióticos.

Resistencia bacteriana

Una nueva era en la resistencia a los antibióticos

Nos estamos acercando a una era post-antibióticos en el que las operaciones rutinarias serían imposibles y lesiones tan simples como un rasguño podrían ser letal, y cosas tan comunes como una infección de garganta o un rasguño en la rodilla de un niño podrían nuevamente volver a matar.

Los riesgos son claros, podríamos regresar a las épocas oscuras de la medicina donde incluso los tratamientos más comunes e infecciones podrían potencialmente, llegar a ser mortales.

La neumonía ha vuelto a ser la principal asesina de ancianos. Una nueva prótesis, de cadera o rodilla, una nueva válvula cardíaca, una cirugía plástica y hasta un tatuaje: todas estas afecciones se convertirían en un enorme riesgo de muerte.

La era post antibióticos. La era en la que las llamadas “medicinas milagrosas”, los antibióticos, dejarán de funcionar, no ha llegado, pero estamos cerca. Los científicos en todo el mundo están en una carrera contra el tiempo tratando de entender cómo los patógenos han logrado desarrollar sus resistencias.

Las conocidas como Super-bacterias están aumentando en todo el mundo y tienen la capacidad de causar problemas de salud graves a escala planetaria.

Algo que resulta aún más grave, es que los focos principales de infección de estos poderosos y temibles gérmenes, son los propios hospitales y centros sanitarios.

Y todo esto no solo afecta a los humanos, también se debe considerar el hecho de que nuestras fuentes de alimentos también se verán afectadas. La mayor parte de los alimentos que consumimos en el mundo industrializado: carne de ternera, pollo, pescado y mariscos, así como ciertos cultivos alimentarios, reciben rutinariamente tratamientos con antibióticos.

¿Cómo afrontaremos el reto de tratar enfermedades infecciosas sin antibióticos?

Este es el comienzo de una nueva era. Un escenario inquietante que nos indica que la medicina actual, con todos sus avances, cada vez es menos efectiva ante viejas amenazas. Una vez más, nuestra especie debe adaptarse, esta vez, con un cambio de actitud y de pensamiento, orientando la lucha contra infecciones con un enfoque diferente mediante el empleo de nuevas alternativas naturales relegadas a un segundo plano, pero ancestrales en la historia de la humanidad.

No es de extrañar que desde que el Dr. Fleming descubriera la penicilina, los antibióticos y la industria química en general habían sido lanzadas al estrellato eclipsando al mismo tiempo todas las demás formas de curar. Algo lógico teniendo herramientas eficaces y rápidas.

Resistencia a los antibióticos, una amenaza para la salud pública

Nacemos con un sistema inmune capaz de defendernos

Nuestros cuerpos están perfectamente equipados para combatir las infecciones por sí mismos, y a pesar de ello, la mayoría de nosotros ya no confiamos en los medios naturales para lograrlo, especialmente en el mundo occidental.

Las medicinas alternativas buscan básicamente darle a nuestros cuerpos la oportunidad de luchar contra la infección antes de recurrir al uso de antibióticos, mediante el autocuidado y una correcta alimentación y mediante la utilización de “otro tipo de medicamentos” y otras formas de abordar la enfermedad. Formas como la Homeopatía, desprestigiada por muchos en la actualidad y que, sin embargo, al igual que otras tantas formas podrían ser la salida al problema que se avecina.

Claro ejemplo de todo esto, es la aparición masiva de Probióticos fabricados y comercializados por todo tipo de laboratorios. Estos preparados al igual que muchos medicamentos Homeopáticos, buscan y pretenden que el cuerpo humano optimice sus propios recursos, con los que nacemos, y que se desequilibran por múltiples factores.

Estaremos atentos y esperanzados, pero ante todo, hagamos un buen uso y no un abuso.

 

 

 

 

 

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