Autocuidado, Estrés y ansiedad

Estrés vacacional. Desconectar y relajarse en vacaciones

La sociedad actual impone un nivel de exigencia y competitividad difícil de llevar en el día a día. Pero, ¿nos relajamos en vacaciones? hoy hablamos sobre el estrés vacacional.

Estrés vacacional off!. Estamos acostumbrados a todo tipo de estrés, el estrés laboral, el estrés diario y por supuesto el estrés post vacacional, pero ahora también el estrés vacacional. pero Que vivimos estresados es algo innegable, la sociedad actual nos impone un nivel de exigencia, competitividad y objetivos difícilmente podríamos alcanzar sin pasarnos parte de nuestra vida sacrificados en conseguir lo que hoy en día es una vida laboral y familiar conciliada.

La gran cuestión está en saber discernir, hasta dónde depende de nosotros, el manejar y controlar o gestionar nuestro tiempo y nuestro nivel de estrés. En el post de la semana pasada, hablábamos del estrés en los más pequeños, quedando patente que desde los primeros años de la vida los seres humanos del siglo XXI sufren una elevada presión.

Sigamos hoy con los adolescentes y jóvenes, aquellos que realmente quieren esforzarse y tener una formación que les proporcione un futuro prometedor, no solamente deben aprobar sus asignaturas, deben “ponderar”, sacar un 11, 12 o 13 de nota media. Por supuesto después de terminar unos estudios universitarios, deberán hacer un máster y dominar al menos una lengua extranjera (cosa que se debería proporcionar en los centros escolares desde pequeños), más tarde opositar o tener suerte para encontrar un trabajo, seguramente lejos de sus familias, lo que supone una presión añadida, la económica.

Una vez llegados a este punto, la gran mayoría se planteará formar una familia, y es aquí, donde el trabajo y las responsabilidades se multiplican.

Resumiendo, tenemos personas, preparadas, cultas, con un nivel de vida acomodado, viviendo en una gran ciudad, pero la mayoría agotados cuando aún están comenzando la vida.

¿Por qué sucede esto? Pues porque a todo este maremagnum que nos exige la sociedad, tenemos que añadirle todo lo que nos exigimos nosotros y que no siempre sería necesariamente imprescindible para tener una vida plena: Todos los fines de semana hay que tener un plan, reunirse con amigos, ir a fiestas, a cumpleaños, a patear centros comerciales o a una casa rural.

estres vacacional

Manejando el estrés vacacional

Llegado el momento de nuestras vacaciones, no nos planteamos descansar y no hacer nada, nada de nada en siete días, seguramente nos plantearemos un viaje a la otra parte del mundo, cogeremos un vuelo de 8 horas y apuraremos a tope para recorrer todos los rincones del nuevo mundo.

Puede que nuestra mente desconecte, pero nuestro cuerpo no. No somos conscientes que al igual que cuando nos alimentamos mal, por ejemplo, maltratamos nuestro cuerpo.

Pero esto no es todo, nos marcamos aún más niveles de exigencia: Existe una competitividad excluyente si no estás al día de todo tipo de temas; La última película en cartelera, la canción de moda, el deporte de los famosos, la forma física y la forma de vestir, modas gastronómicas, porque a nada que nos descuidemos nos hemos convertido en un “friki”.

Por supuesto hay que estar al tanto de la nueva palabra en idioma extranjero con la que nos levantamos cada día y, como no, dominar las tecnologías, cambiantes cada 24 horas. La sensación de alerta permanente que nos proporciona nuestro teléfono móvil con llamadas y mensajes a cada minuto…

La hora del café, de la comida o el final de jornada no llegan nunca, porque hay que abrir el correo electrónico, mirar los mensajes de wasshap y contestar a todos ellos…

Si volvemos la vista atrás, nos damos cuenta de que el mundo ha cambiado muy rápidamente en los últimos 20-30 años, y que quizá en aquella época no se hablaba tanto de estrés. No voy a ser tan atrevida como para diagnosticar si aquello era mejor o peor que esto, quizá un padre de familia que trabajaba duramente y llegaba deslomado a su casa a cambio de un salario para ir tirando, hubiera anhelado nuestro estrés actual…pero lo cierto es que la gente no estaba agotada ni desquiciada como lo estamos ahora, o al menos no lo manifestaban.

¿Es necesario ser tan perfectos?

Nos estamos dejando la piel en el intento de ser felices. La clave es, como para casi todo en la vida, el equilibrio.

Encontrando el equilibrio en el estrés vacacional

Quizá deberíamos escuchar más a nuestro cuerpo y saber parar, dosificar, planificar, ir más despacio… el mindfulness nos puede ayudar a enfocarnos y relajarnos tanto en el día a día como en épocas estivales para evitar el temido estrés vacacional. Por supuesto que debemos aprovechar y beneficiarnos positivamente de tantas opciones y posibilidades que nos ofrece la vida actual, viajar, disfrutar de todo lo positivo que aportan a nuestras vidas las nuevas tecnologías, que nadie pone en duda, que han marcado un antes y un después en la Historia de la Humanidad, pero como todo en esta vida, debemos aprender a hacer un buen uso y no un abuso.

EN EL PUNTO MEDIO ESTÁ LA VIRTUD

Este estrés puede muchas veces transformarse en un estado de ansiedad incluso afectar al descanso y a la conciliación del sueño, por ello os recomiendo a todos que en etapas de agotamiento o dificultad para descansar os toméis durante 20 días Magnesium 300+ de Boiron, una gran ayuda para seguir con el ritmo y la vida que cada uno elija.

El comienzo del verano es un buen momento para planificar nuestro descanso y no lo olvidéis: Cuídense siempre, feliz descanso y feliz verano para todos.

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