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Automedicarse NO es autocuidarse. Controla el abuso de antibióticos

sos abuso antibióticos

En Farmacia Lisboa, como no podía ser de otra manera, nos unimos a la campaña “Los antibióticos NO sirven para todo”, que se pone en marcha con motivo del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos 2019 (18 de noviembre) y la Semana Mundial de la Concienciación sobre el Uso de los Antibióticos (del 18 al 24 de noviembre).

Quienes ya nos conocéis, sabéis que no es la primera vez que tratamos este importante asunto, porque nos preocupa realmente. Los que llegáis nuevos a este blog, tened por seguro que leeréis más sobre este tema porque insistir y actualizar constantemente nuestra información nos parece una buena forma de promocionar los buenos hábitos para la salud. No sobra la reiteración puesto que, lamentablemente, más del 50% de los europeos aún no saben que los antibióticos no sirven contra los virus.

Como sanitarios que somos estamos comprometidos con la transmisión de mensajes educativos relacionados con la salud y, además, trabajamos a diario por modificar comportamientos generalizados que no consideramos saludables. Somos conscientes de que ofrecer consejo profesional es, además, una obligación. Por eso, insistimos en colaborar contra situaciones tan preocupantes como la resistencia a los antibióticos.

¿Cómo evitar el uso de antibióticos?

En primer lugar, planteamos la posibilidad que más nos atrae, la de evitar la utilización de los antibióticos, dotando a nuestro organismo de las armas necesarias para estar fuerte y capacitándolo por sí mismo para enfrentarse a las infecciones antes de que tengamos que recurrir a los antibióticos u otros medicamentos.

Mantener hábitos saludables es una de las herramientas más eficaces que tenemos los seres humanos para luchar contra las agresiones que causan las enfermedades.

Es necesaria un buen alimentación, mantener una correcta rutina de autocuidado y contamos también con terapias complementarias, probióticos, multivitamínicos… que equilibran nuestras defensas y potencian de forma natural la protección frente a las enfermedades.

Pero, si nuestro cuerpo está débil, esto no es suficiente y, bajo prescripción facultativa, podemos necesitar otros medicamentos, como los famosos antibióticos.

Sin embargo, cuando aún no se ha cumplido ni siquiera un siglo del descubrimiento de los antibióticos (1928, el científico británico Alexander Fleming descubre, por casualidad, la penicilina), los seres humanos ya nos hemos encargado de reducir su eficacia, por culpa del abuso y mal uso que hemos hecho en los últimos años de tan magnífico logro científico. ¿Porqué?

COMBATEN BACTERIAS NO VIRUS

Los antibióticos eran tremendamente valiosos para acabar con las bacterias y otros microbios que atacan nuestro organismo y con ellos habíamos conseguido que terribles enfermedades pasaran a ser dolencias muy llevaderas en nuestro día a día.

Sin embargo, los hemos utilizado sin control o para combatir síntomas causados por virus, como el dolor o la fiebre. Eso ha hecho que las bacterias se vayan haciendo resistentes a los antibióticos, de manera que podemos empezar a temer la virulencia de algunas infecciones que teníamos controladas.

Y los resultados son muy preocupantes, ya que las bacterias multirresistentes ya causan al año la muerte de más de 30.000 personas en Europa y de 4.000 en España. Da miedo, ¿verdad?

La campaña de este año sigue incidiendo en este aspecto, puesto que trata de subrayar la importancia de proteger la eficacia de los antibióticos, que se ve comprometida cuando los utilizamos sin razón o por motivos equivocados. En el tratamiento contra algunas infecciones, tenemos pocas alternativas a los antibióticos, así que no es una cuestión baladí poner freno al desarrollo de estas súper-bacterias.

Por tanto, ¿cuándo usar antibióticos?

Exclusivamente cuando lo prescribe el médico, ya que es el único que, después de analizar al paciente, está capacitado para determinar las causas de la dolencia y el tratamiento adecuado.

¿Cómo utilizar antibióticos?

  • Únicamente cuando tengamos una receta médica.
  • Solo la dosis indicada por el médico.
  • Durante el tiempo pautado en el tratamiento médico.

Y un último consejo, ‘quien evita la tentación evita el pecado’ o ‘quien evita la ocasión evita el peligro’: NO ACUMULES RESTOS DE ANTIBIOTICOS EN CASA. Así no tendrás la oportunidad de ‘mal consumirlos’ por iniciativa propia. Consulta a tu farmacéutico sobre la correcta gestión de los medicamentos o acude a los puntos SIGRE para deshacerte de ellos de manera responsable.