Autocuidado, Consejos y trucos de salud

¿Cúal es la mejor hora para dormir y tener una piel radiante?

Tener una buena calidad de sueño es esencial para mantener una buena salud.

Durante el ciclo del sueño nuestro cuerpo y nuestra mente se reponen del cansancio diario. Necesitamos descansar para rendir bien durante el día.

No es lo mismo dormir que descansar, y el descanso es fundamental para vivir plenamente.

La gran importancia radica en que mientras descansamos ocurren en el organismo diferentes procesos regenerativos.

Durante el sueño, nuestros tejidos y células se regeneran con mayor eficacia. La glándula pituitaria segrega la hormona del crecimiento. Incluso los conceptos aprendidos se asimilan mejor gracias a un sueño reparador, y es que una alteración o interrupción del sueño por la noche ya causa trastornos notables en el organismo.

No todo el descanso es de igual calidad cuando nos vamos a la cama: nuestro sueño está dividido en ciclos de unos 90 minutos (aproximadamente); un descanso óptimo significa dormir ciclos completos.

Imagen: padresrebeldes.com

La piel es una de las grandes beneficiadas.

Pero no todas las horas son iguales en lo que a regeneración de la piel se refiere. Existe un lapso de tiempo mientras dormimos (las llamadas Golden Hours) en el que la piel alcanza su nivel máximo de recuperación.

 Todos sabemos que es importante dormir un mínimo de horas y que el descanso se traduce en salud y luminosidad para nuestra piel.

Si, además, la estimulas antes de dormir como complemento a tu rutina de noche con un masaje de presión suave sobre las diferentes zonas del rostro, serviría además de para relajarnos y estimular la circulación sanguínea para ayudarnos a conseguir levantarnos radiantes.

Sin embargo, no sólo es de vital importancia dormir un número de horas y tener una higiene del sueño, sino hacerlo en las horas idóneas.

Parece ser que las horas de oro son  las primeras horas del sueño,  que algunos estudios identifican con  las cuatro primeras entre las 10 de la noche y las 2 de la mañana.

Lo que sucede en este intervalo de cuatro horas es que la hormona del crecimiento alcanza su pico de segregación más elevado y, por tanto, la más elevada concentración en sangre. Esta hormona que en los niños es responsable del crecimiento, en los adultos “regenera”.

Es la responsable de la mineralización de los huesos, del incremento de la masa muscular, estimula el crecimiento de los órganos y, durante su pico máximo, la piel entra en un estado de renovación y cicatrización.

¿Acostarse pronto para aprovechar las Golden Hours?

Aunque algunos expertos aseguran que las Horas doradas del sueño ocurren entre las 10 de la noche y las 2 de la madrugada, esta afirmación no debe tomarse al pie de la letra, en el sentido que cada persona tiene su propio reloj biológico, y un estilo de vida individual que condiciona la manera en que su organismo funciona.

Lo importante es dormir un número determinado de horas, que permitan que nuestras fases del sueño se desarrollen naturalmente y, sobre todo, la fase de ondas lentas, la que parece ser realmente reparadora y clave para la regeneración de nuestra piel.

Además, marcar una rutina a nuestro organismo ayuda, y mucho; los ciclos repetitivos influyen de manera directa en nuestros ciclos biológicos y facilitan que nuestro organismo se ajuste y, por tanto, que se aprovechen al máximo las horas de sueño.

Además, debe procurarse  no comer nada al menos una hora antes de irnos a dormir, ya que la concentración de glucosa en la sangre hace que se libere insulina y ésta interfiere en el pico nocturno de la hormona del crecimiento.